La colección, llamada «Negro seductor», arranca con una serie de vestidos y trajes con bordados en vivos colores y, a medida que avanza, lo hace también la exquisitez y el contraste entre «jodhpurs», terciopelo y cuentas de azabache CON «NEGRO SEDUCTOR», GIORGIO ARMANI REIN-VENTABA LA SOBRIEDAD. Alimentado por la profundidad del negro, y con el objetivo de explorarlo en todas sus facetas en la celebración del 50 aniversario de la casa, el italiano construyó un repertorio completo y demostró que este color aún guarda infinitas posibilidades estéticas. Mientras los primeros «looks» conectan con bordados multicolor de feminidad solemne, esta oda al negro no tarda en plegarse al romance eterno entre masculino y femenino. Desde ahí, entre trajes, fracs, chalecos, pajaritas, pantalones de noche y chaquetas ajustadas con brillos estratégicos, la…
