A los pies del Aneto, componiendo una icónica estampa, está el Plan d'Aigualluts con su cascada. El agua que serpentea en infinitos meandros por el Plan proviene de la fusión de los glaciares de Aneto, Barrancs y Tempestades, además de numerosos arroyos del entorno. Tras despeñarse por la cascada, el agua desaparece en el sumidero kárstico llamado Forau d'Aigualluts. Toda esa agua, que debería fluir por el Ésera al Cinca, al Ebro y al Mediterráneo, circula en un viaje subterráneo. Unos kilómetros después reaparece en las surgencias de los Uelhs deth Joeu, en el valle de Arán. Así, su destino final será desembocar en el Atlántico tras haber viajado por la Garona. Si te asomas a este gran río en Burdeos, piensa que un poco del Aneto fluye ante ti……