Aunque estas dos hermanas se llevan muy bien, como cada una tiene un dormitorio propio, ¡todo siempre es mucho más fácil! Emma, de 10 años, y Mencía, de 13, eran algo menores el día que su madre decidió organizar el mejor regalo para ambas: una zona de chicas a la que se accede a través de un distribuidor. Está formada por una habitación para cada niña y un baño común, pero de uso exclusivo. Confió la obra a la arquitecta María José Navarro, y la decoración, a Pilar Perea. El punto de partida fue saber cómo era cada una. "Emma es muy activa, le encanta patinar, la fotografía y jugar con sus amigos", explica Maleli, su madre.
"Mencía, la mayor, es muy sensible", continúa su madre. "Le encanta hablar con…
