Don Roberto Iniesta Ojea nació un 16 de mayo de 1962, como quien no quiere la cosa, sin trompetas ni cortejos, sin señales en el cielo, no hubo cometas cruzando el firmamento, ni ángeles anunciando nada, incluso, aunque no creo que sea necesario decirlo, su madre no era virgen. Pero, aunque nadie lo supiera, aquel amanecer cargaba un secreto que solo la vida más tarde se atrevería a revelar, había llegado a este mundo un rey sin corona, un emperador sin trono, un profeta sin templo, un trovador destinado a sacudir almas hasta dejarlas desnudas ¿Qué no acudió ningún rey? Acaba de nacer, ya estaba aquí.
Robe no fue un crío fácil, porque los escogidos nunca lo son. Creció con la rebeldía ardiendo en la sangre, con un padre al…