Hamburgo tiene muchas ubicaciones privilegiadas y, en este caso, también en sentido literal: la Filarmónica del Elba no solo alberga salas de conciertos, sino también un hotel, un restaurante, cafeterías y bares… y 45 departamentos. Sin embargo, estos últimos se quedaron cortos (una o dos veces) de camino a la entrega de llaves. “La propietaria esperó diez años hasta poder mudarse”, contó Birgit Köhn, del estudio de arquitectura y diseño Birg Man Koen, de Altona. “Me parece admirable su paciencia”. Y ellos mismos también han tenido tareas más fáciles. “La distribución de los departamentos no es obra de Herzog & de Meuron, sino de Antonio Citterio, de Milán”, explicó Tillmann Köhn, "pero había muy poco flujo en el recorrido, también porque dos departamentos se fusionaron posteriormente en uno solo". Y,…
